¿Es cierto que el cannabis es más fuerte que antes?
Sí. La concentración de THC en muestras decomisadas y de mercado ha aumentado
de manera consistente en las últimas dos décadas a nivel internacional. Un
consumo de cantidad similar a la de hace veinte años entrega hoy una dosis
significativamente mayor, con riesgo distinto en un cerebro adolescente. La
comparación con la experiencia de los padres no es válida.
¿Qué efectos tiene el consumo regular en un cerebro en desarrollo?
La literatura científica describe efectos sostenidos sobre memoria de trabajo,
atención sostenida, motivación y rendimiento académico cuando el consumo es
frecuente y temprano. Parte de los efectos remite con abstinencia; otros,
especialmente los asociados a inicios antes de los 16 años con uso semanal,
persisten más tiempo. La asociación con cuadros ansiosos, depresivos y, en
personas con vulnerabilidad de base, episodios psicóticos, también está
documentada.
¿Funcionan las charlas de prevención en colegios?
Las charlas únicas, expositivas y centradas en el miedo no funcionan: hay
literatura abundante al respecto. Lo que sí funciona son los programas
multicomponente sostenidos en el tiempo, con metodologías activas, trabajo
con apoderados y desarrollo de habilidades —decisión, manejo de presión,
regulación emocional— en lugar de solo entrega de información. Esa diferencia
metodológica explica por qué algunos colegios reportan resultados y otros no.
Si lo legalizaran, ¿deja de ser un problema en adolescentes?
El marco legal regula la oferta adulta; no resuelve el riesgo en cerebros en
desarrollo. Países con regulaciones más permisivas mantienen restricciones
específicas para menores, normas de venta y políticas de prevención escolar
precisamente porque la evidencia sobre cannabis temprano sigue siendo la
misma. La conversación sobre regulación adulta y la conversación sobre
adolescencia son distintas.
¿Qué hacer si mi hijo o hija ya consume?
No reaccionar en caliente y no romper el canal. Conversar con calma, evaluar
frecuencia y contexto, y pedir hora con un profesional especializado en
consumo adolescente para ordenar la mirada. La evaluación temprana no
transforma el caso en problema clínico: ayuda a distinguir consumo
experimental de consumo problemático y a definir un plan razonable.